viernes, 10 de agosto de 2007

Vargas Llosa y el swinging London

Mientras se gastan ríos de tinta hablando de los “40 años del hippismo”, en la última novela del peruano Vargas Llosa me tope con este párrafo que acaso no formule nada novedoso pero que logra resumir, en pocas líneas, lo que mil veces se ha dicho sin alcanzar tamaña precisión.


“En la segunda mitad de los sesenta, Londres desplazó a París como la ciudad de las modas que, partiendo de Europa, se desparramaban por el mundo. La música reemplazó a los libros y a las ideas como centro de atracción de los jóvenes, sobre todo a partir de los Beatles, pero también de Cliff Richard, los Shadows, los Rolling Stones con Mick Jagger y otras bandas y cantantes ingleses, y de los hippies y la revolución psicodélica de los flower children. Como antes a París a hacer la revolución, muchos latinoamericanos emigraron a Londres a enrolarse en las huestes del cannabis, la música pop y la vida promiscua. Carnaby Street sustituyó a Saint Germain como ombligo del mundo. En Londres nacieron la minifalda, los largos cabellos y los estrafalarios atuendos que consagraron los musicales Hair y Jesus Christ Superstar, la popularización de las drogas, comenzando por la marihuana y terminando por el ácido lisérgico, la fascinación por el espiritualismo hindú, el budismo, la práctica del amor libre, la salida del ropero de los homosexuales y las campañas del orgullo gay, así como un rechazo en bloque del establishment burgués, no en nombre de la revolución socialista a la que los hippies eran indiferentes, sino de de un pacifismo hedonista y anárquico, amansado por el amor a la naturaleza y a los animales y una abjuración de la moral tradicional.”

(Mario Vargas Llosa en Travesuras de la niña mala, editorial Alfaguara, 2006)

1 comentario:

Desarmandonos dijo...

Che, interesante lo que escribís. Leí el primer post. Yo creo que el rock, fundamentalmente con Spinetta y con Charly García, gestó una música tan propia y original como lo es el tango. Creo que aquí no hubo rock. Hubo rock nacional. Que es otra cosa. Eso es para celebrar.

Saludos!